⭐ Crítica de la película: La Lanza de Ares (2025) ⭐
“La Lanza de Ares irrumpe en los cines como una vibrante mezcla de mitología, acción e intriga política: una epopeya moderna que se siente en parte como una superproducción de superhéroes y en parte como una leyenda antigua renacida. Dirigida con una visión audaz y un ojo para el espectáculo, es una película que no solo cuenta una historia, sino que te sumerge en una guerra entre dioses y mortales.

La trama se centra en el descubrimiento de la mítica Lanza de Ares, un arma antigua que, según se dice, otorga a quien la posee un poder imparable. Cuando el artefacto resurge en el mundo moderno, facciones rivales (gobiernos, mercenarios y descendientes de antiguos linajes) compiten por controlarlo. En medio se encuentra un héroe reacio, el arqueólogo convertido en guerrero Alexios Kane (interpretado con gran carisma por Oscar Isaac), quien debe evitar que la lanza desate el caos a escala global.
El reparto es estelar. Isaac es el ancla La película, con una interpretación llena de matices que equilibra el intelecto y la crudeza física, ofrece un giro magnético como Selene, una figura misteriosa cuyas lealtades permanecen inciertas hasta el acto final. Mientras tanto, Idris Elba domina la pantalla como un general aguerrido que cree que la lanza podría acabar con todas las guerras, a cualquier precio.

Visualmente, la película es impresionante. Campos de batalla imponentes, templos en ruinas y paisajes urbanos iluminados por luces de neón se combinan en una asombrosa mezcla de mundos antiguos y modernos. La coreografía de acción es intensa y visceral, con brutales combates cuerpo a cuerpo que contrastan con escenas de gran magnitud que involucran poderes divinos y criaturas míticas. La emboscada a mitad de la película en las ruinas de Delfos y el enfrentamiento culminante en la cima del Monte Olimpo son un auténtico espectáculo cinematográfico.

Lo que eleva a La Lanza de Ares más allá de las superproducciones habituales es su peso temático. Explora la obsesión de la humanidad por el poder y la guerra, y se pregunta si la paz puede realmente existir cuando las herramientas La destrucción permanece al alcance. El guion es agudo, salpicado de tensión de alto riesgo y sorprendentes momentos de humor que mantienen el tono equilibrado.

Si la película falla, es en su ritmo —el primer acto está un poco sobrecargado de exposición—, pero una vez que la acción entra en acción, rara vez se detiene. Al aparecer los créditos finales, uno se siente como si hubiera presenciado un mito moderno cobrar vida.
La Lanza de Ares es una aventura feroz, ambiciosa y emocionante. No es solo otra película de acción: es un grito de guerra, una leyenda renacida para el siglo XXI.
🎬 Calificación: 4.4/5